A bar in Spain. A girl who notices too much. A story of espionage you didn't see coming.
El bar abría a las ocho de la mañana. Elena siempre llegaba a las siete y media.
No era necesario. El café no estaba listo. Las sillas todavía estaban encima de las mesas. Pero Elena necesitaba ese silencio antes del ruido del día.
Esa mañana, sin embargo, alguien había llegado antes que ella.
Un hombre. Traje gris. Maletín negro. Y una taza de café que nadie le había preparado.