After a rough week at work, Marcos buys a plane ticket to the first destination available. He has no idea where he's going.
Marcos tuvo una semana horrible en el trabajo.
El viernes por la noche, decide hacer algo diferente. Va al aeropuerto sin ningún plan.
Se acerca a una empleada en el mostrador.
—Quiero un boleto —dice—. Para el próximo vuelo. No importa el destino.
La empleada lo mira, sorprendida, pero revisa su computadora.
—Tenemos un vuelo a Lisboa en dos horas.
—Perfecto. Lo compro.
Marcos nunca había estado en Lisboa. No conoce a nadie allí. No habla portugués.
Pero por primera vez en meses, se siente vivo.